Recuerdo caminar sobre arena,
la materia aún materia,
deformable y manipulable,
construyendo reinos enteros, para verlos disgregarse...
la hoja, frágil, delimitaba cuadros, escenas y actos completos
el arcaico comenzó a humedecerse,
a saborear la propia realidad del tiempo que en su momento, prueba su inexistencia.
Ya no siento el fango,
ya no confìo en lo que confiaba,
solo la irrealidad me acoge...
sé que bailo mi propia danza,
mi propia parte de la obra,
cuya corriente avanza... y avanza...